
Hotel boutique
El arte define la personalidad de un hotel antes incluso que la recepción. Proponemos obras para lobby, zonas nobles, restaurante y habitaciones, con un relato coherente con el proyecto y plazos adaptados a cada temporada.
Una colección privada de más de 90 obras —pintura, dibujo, escultura y obra gráfica— disponible para hoteles, oficinas, despachos e interiorismo. Barcelona · Madrid · toda España.
Manifiesto Eleve Art

Gran parte del arte original del siglo XX vive hoy a oscuras: en cajas, guardamuebles y reservas, a la espera de un momento que casi nunca llega. Mientras tanto, los lugares donde pasamos la vida —hoteles, oficinas, despachos, casas— se llenan de reproducciones y de decoración intercambiable. Eleve Art nace para unir esas dos realidades.
Una obra original no es una imagen: es un objeto. Tiene materia, escala, peso y la huella de una mano. En un aguafuerte, la presión de la plancha deja un relieve en el papel; en un óleo, la luz se queda atrapada en el empaste; en un dibujo de Derain todavía se adivina la duda del lápiz. Esa diferencia se percibe aunque no se sepa explicar, y cambia la manera en que se habita un espacio, cómo se conversa en él y cómo se recuerda.
Por eso trabajamos solo con obra original: pinturas, dibujos, esculturas, cerámicas y obra gráfica de edición limitada, con procedencia documentada.
Durante siglos, coleccionar ha sido sinónimo de poseer y guardar. Proponemos otra ética: que las obras circulen, que trabajen, que sean vistas. Una pieza colgada en un lobby recibe en una semana más miradas que en diez años dentro de una caja.
El alquiler permite a hoteles, empresas y estudios de interiorismo convivir con obras de primer nivel sin inmovilizar capital, adaptar la selección a cada proyecto y a cada etapa, y apostar por algo más duradero que la decoración de temporada. Reutilizar lo que ya existe es, también, una forma de responsabilidad.
Para muchas personas, el primer encuentro con un Tàpies, un Miró o un Warhol no ocurre en un museo, sino en la recepción de una empresa, en la sala de espera de una notaría o en el pasillo de un hotel. Llevar arte a los espacios cotidianos es una forma discreta de mediación cultural: abre preguntas, provoca conversaciones y devuelve a las obras su función primera, que es ser miradas.
Los derechos de reproducción de una obra pertenecen a sus autores y herederos, no a quien posee el original. Por respeto a ellos, esta web no reproduce las obras sin licencia. Solo publicamos fotografías de una obra cuando está permitido: si la obra es de dominio público, si contamos con licencia de la entidad de gestión de derechos (VEGAP) o con autorización expresa del artista o de sus herederos. Cuando otro ejemplar de la misma edición está publicado de forma autorizada —por un museo, una fundación o una casa de subastas—, enlazamos a esa página en lugar de copiar la imagen.
Lo que encontrarás aquí son textos, fichas, medidas y documentación; las fotografías se comparten en un dossier privado, en el marco de un proyecto concreto.
Hay también una convicción detrás: una pantalla no sustituye la experiencia de estar frente a una obra. Esta web es un índice y una invitación. El encuentro de verdad ocurre cuando la obra cuelga en tu pared: en el hotel, la oficina o la casa donde va a vivir.
No elegimos obras para que combinen con el sofá. Cada propuesta empieza por el lugar: su arquitectura, su luz, su uso y las personas que lo habitan. Buscamos diálogo entre obras, contexto y relato, de forma que cada pieza tenga sentido en el espacio y el espacio gane sentido con ella.
Una obra colgada es una obra viva. Una obra guardada es solo inventario.
Una de las cien estampas de la Suite Vollard, el conjunto que Picasso grabó entre 1930 y 1937 y que muchos consideran la cumbre de su obra gráfica. La línea, limpia y clásica, convierte un gesto cotidiano en un pequeño teatro íntimo. Pieza de museo a escala doméstica.
Óleo de la etapa parisina de Óscar Domínguez, el surrealista canario que inventó la decalcomanía. En la serie «Vistas urbanas de una ciudad irreal» la arquitectura se descompone en planos de raíz cubista y atmósfera onírica. Obra certificada e inscrita en el TEA de Tenerife.
Pintura original sobre papel firmada por Antoni Tàpies en 1976, en plena madurez del artista. Tajos, empastes ásperos y lápiz construyen una superficie que se lee como un muro: el lenguaje matérico que hizo de Tàpies una figura central del arte europeo de posguerra.
Obra única registrada en el archivo de obra completa de Tàpies. El papel de estraza, humilde y absorbente, recibe pintura y lápiz como si fuera una pared marcada por el tiempo. Una pieza que resume su gusto por los materiales pobres y los signos cotidianos.
Gouache sobre papel de 1988, certificado por la Galerie Bruno Bischofberger de Zúrich, una de las galerías de referencia del arte contemporáneo internacional. Pintura directa, de gesto rápido y materia viva, de uno de los artistas españoles vivos más reconocidos.
Aguafuerte de la serie Lanzarote, en edición de 35 ejemplares. Barceló traslada a la plancha de cobre su relación física con el paisaje y la materia: un grabado de gran presencia, con la energía del dibujo y la profundidad del negro calcográfico.
Litografía offset de los años cincuenta, cuando Andy Warhol era el ilustrador comercial más solicitado de Nueva York. Autenticada por la Andy Warhol Foundation, muestra el origen de su mirada pop: humor, línea delicada y el encargo convertido en arte.
De la época en que Warhol dibujaba zapatos para I. Miller, la campaña que le dio fama en el Manhattan de posguerra. Litografía coloreada a mano, con su característica línea «secada» (blotted line): un documento temprano del artista antes de la lata de sopa.
Versión monocroma de la serie Gee, Merrie Shoes. Sin color, la pieza deja ver el virtuosismo del dibujo de Warhol y su técnica de línea transferida, antecedente directo de la repetición mecánica que definiría el pop art. Formato íntimo, ideal para espacios de lectura.
Litografía offset de mediados de los cincuenta, no catalogada en Feldman & Schellmann. Una mujer tatuada sostiene una rosa: iconografía popular y tono ilustrativo que anuncian el interés de Warhol por la imagen de consumo y la cultura de masas.
Serigrafía de la serie Flowers (1970), una de las imágenes más reconocibles del pop. Warhol partió de una fotografía de revista y la convirtió en un motivo plano, repetible y luminoso. Formato cuadrado de más de 90 cm, pensado para dominar una pared.
Collage, lápiz y témpera de 1978, pieza única. Akushov pertenece al Sots Art, la respuesta soviética al pop que se apropiaba de consignas y carteles oficiales para vaciarlos de sentido. Una obra rara en colecciones españolas, con fuerte carga histórica.
Díptico único sobre papel Gosznak, el mismo que se usaba para imprimir documentos oficiales en la URSS. Dos variaciones sobre la iconografía leninista y el lenguaje del cartel de propaganda, releídas con la ironía del Sots Art. Pieza de conversación para espacios corporativos.
Estudio en técnica mixta de Erik Bulatov, uno de los nombres fundamentales del arte conceptual ruso. Su obra hace chocar palabra e imagen, espacio pictórico y lema, para preguntar qué vemos realmente. Un estudio original de 2002 para coleccionistas exigentes.
Obra única de la artista alemana Monika Brandmeier, conocida por esculturas e instalaciones que piensan el espacio y la línea. Lápiz, óleo y cinta sobre papel encerado: una pieza silenciosa, precisa y muy contemporánea, perfecta para interiores sobrios.
Portfolio de Farideh Lashai, figura esencial del arte contemporáneo iraní: 22 serigrafías pintadas a mano y una obra original sobre plexiglás, reunidas como libro de artista. Poesía, naturaleza y memoria en una pieza certificada por la fundación de la artista.
Acuarela y collage de Eduardo Arroyo, protagonista de la figuración narrativa en el París de los sesenta y uno de los pintores españoles más incisivos del siglo XX. Sus personajes —boxeadores, pintores, payasos— hablan de identidad y máscara con humor y crítica.
Óleo de 1985 de Jorge Castillo, pintor gallego presente en las bienales de São Paulo y Venecia y en colecciones como la del Guggenheim. Una pintura de color intenso y espacio onírico, certificada por el artista, para paredes que piden protagonismo.
Dibujo a lápiz de 1920 con sello del taller de André Derain, cofundador del fauvismo junto a Matisse. Tras la explosión de color, Derain volvió al dibujo clásico: aquí, un perfil resuelto con economía y seguridad. Pequeño formato, gran firma.
Segundo dibujo de Derain en la colección, también de 1920. Una cabeza de apenas diez centímetros que muestra la mano de un maestro en su etapa de retorno al orden. Ideal para crear un gabinete de dibujos o un rincón de lectura con carácter.
Collage textil de Josep Grau-Garriga, el artista que sacó el tapiz de la decoración y lo llevó al arte contemporáneo, con obra en el Metropolitan de Nueva York. Hilos, bobinas y tela construyen una superficie táctil en verdes y ocres que da calidez inmediata al espacio.
Grabado de gran formato de Joan Miró en aguafuerte, aguatinta y carborundo sobre papel Guarro, editado por la Sala Gaspar de Barcelona en tirada de 50. El carborundo da relieve y profundidad al color: Miró en estado puro, con su vocabulario de signos y su energía.
Compañera de Barcelona III, de la misma serie y técnica: aguafuerte, aguatinta y carborundo, firmada a lápiz. Juntas o por separado, estas piezas aportan el color, la escala y el reconocimiento inmediato del gran nombre del surrealismo catalán.
Dibujo original en tinta azul de Tracey Emin, una de las Young British Artists que transformaron el arte británico en los noventa. Trazo rápido, confesional y vulnerable: la intimidad como lenguaje. Pieza única y firmada, de enorme vigencia.
Estampa de gran formato de Bob Dylan, edición limitada y firmada. El premio Nobel de Literatura dibuja y pinta desde hace décadas; su obra visual comparte con sus canciones la mirada de viajero y narrador.
Retrato de la serie Portraits de Julian Opie, el artista británico que reduce la figura humana a línea y color plano. Edición de 40 ejemplares: una imagen limpia y contemporánea que funciona en recepciones y espacios de marca.
Serigrafía de casi un metro y medio de Tom Wesselmann, figura mayor del pop art estadounidense. El desnudo contemporáneo dialoga con una cita a Cézanne: historia del arte y cultura pop en una sola imagen.
Grabado de Luis Feito, cofundador del grupo El Paso y referente del informalismo español. Rojos y negros en tensión, con la economía de medios que caracteriza su obra madura.
Litografía original de Hans Hartung, pionero de la abstracción lírica europea. Líneas convergentes sobre fondo negro y una franja de color: el gesto convertido en estructura.
Litografía en la que Subirachs reinterpreta Las Meninas de Velázquez con su lenguaje geométrico y monumental. Un diálogo entre el gran escultor del siglo XX barcelonés y el cuadro más estudiado de la pintura española.
Litografía de Subirachs dedicada a la figura de David, resuelta con la síntesis geométrica que caracteriza su escultura. Clasicismo y modernidad en un formato de 70 × 50 cm.
Óleo de gran formato del canario Pedro Paricio, uno de los pintores jóvenes españoles con mayor proyección. Su título rinde homenaje a Van Gogh desde un lenguaje propio, colorista y contemporáneo.
Mariana de Austria, retratada por Velázquez, es uno de los motivos fetiche de Manolo Valdés. En este grabado con técnica mixta la figura emerge entre veladuras y texturas: historia del arte reescrita con materia.
Escultura en mármol de Carrara de Pablo Atchugarry, el escultor uruguayo afincado en Italia cuyas formas verticales parecen elevarse como la luz. Movimiento ascendente y superficie pulida: una pieza para ser rodeada.
Técnica mixta sobre lienzo en la que Grau-Garriga funde figura y arquitectura con su lenguaje matérico y textil. Una obra cálida, de superficie rica, certificada por Galería Guerrero.
Una silueta oscura frente a una pantalla verde: diálogo entre figura humana y abstracción en el universo de Grau-Garriga. Pintura con vocación textil, de gran poder evocador.
Técnica mixta sobre papel de Antoni Clavé, pintor, grabador y escultor barcelonés que desarrolló su carrera en Francia. Entre figuración y abstracción, collage y gesto, su obra condensa medio siglo de modernidad.
Óleo de Alceu Ribeiro, discípulo de Joaquín Torres-García y figura del universalismo constructivo. Objetos cotidianos ordenados en una estructura geométrica: equilibrio, ritmo y una paleta terrosa muy versátil.
Segunda pintura constructivista de Ribeiro en la colección, de 2007. Junto a Bodegón constructivista I forma un par ideal para comedores, salas de juntas y espacios de hospitalidad.
Escultura de Hiro Ando, referente del neo-pop japonés, que mezcla la tradición del samurái con la cultura manga. Acero inoxidable tallado, pintado y barnizado: humor, color y oficio en una pieza única.
Segunda escultura Pandasan de Hiro Ando, con acabado multicolor sobre acero inoxidable tallado. Una presencia lúdica y llamativa para lobbies, espacios de marca y oficinas creativas.
Relieve escultórico de la serie Monocrom (1990) en pulpa de papel, resina de poliéster y pigmento negro. Una obra de la etapa en la que Plensa investigaba la materia y el objeto, antes de sus grandes figuras.
Cerámica original de Picasso producida en el taller Madoura de Vallauris, en edición de 300 ejemplares. El búho fue uno de sus motivos favoritos en barro: una pieza de Picasso para tocar con la mirada.
Plato cerámico de Picasso con escena de corrida, catalogado como A.R. 182 en el catálogo razonado de Alain Ramié y producido en Madoura. La tauromaquia, tema central del artista, en formato de objeto.
Aguafuerte de alto contenido simbólico en el que Tàpies funde su compromiso con la identidad catalana y su vocabulario abstracto de signos, letras y huellas. Una obra con historia, especialmente indicada para instituciones y espacios con raíz en Cataluña.
La X es uno de los signos más reconocibles de Tàpies: tachadura, cruce, incógnita. En este aguafuerte de 1976 se convierte en protagonista absoluta. Rigor gráfico y fuerza simbólica para despachos, salas de juntas y recepciones.
La cruz y la letra S, marcas que en Tàpies oscilan entre la escritura, el símbolo y la pura forma. Un grabado de los años setenta que condensa su idea del arte como muro donde se acumulan signos y memoria.
Dos manos aparecen como huellas sobre el plano: presencia humana mínima, casi arqueológica. Un grabado que resume la poética de Tàpies, donde el cuerpo deja rastro sobre la materia.
Esgrafiado sobre fondo negro: Tàpies rasca, araña y descubre la superficie. Un grabado de gran intensidad que traslada al papel uno de los gestos esenciales de su pintura matérica.
Números, letras y marcas organizan un espacio que parece una pared llena de vestigios. Un grabado de los años setenta sobre la comunicación, el tiempo y la huella, ideal para espacios de trabajo y reflexión.
La letra O como forma pura: vacío, círculo, origen. Tàpies convierte un signo del alfabeto en una imagen contemplativa. Un grabado sobrio y elegante que funciona muy bien en series y composiciones de pared.
Letras que se disuelven en una atmósfera gris: escritura que se vuelve paisaje. Un grabado de tono contenido y gran delicadeza dentro del conjunto de obra gráfica de Tàpies de la colección.
Grabado de Jaume Plensa, el escultor catalán de las grandes cabezas y figuras de letras instaladas en ciudades de todo el mundo. Su obra gráfica conserva la misma búsqueda: el silencio, la palabra y la presencia humana. Formato vertical de 76 × 56 cm.
Segunda pieza gráfica de Plensa en este formato, pensada para dialogar con Grabado 1 en un mismo espacio. Una manera accesible de incorporar la firma de uno de los artistas españoles con mayor proyección internacional.
Punta seca sobre papel chiné editada por Art of this Century (París, 2002), numerada y firmada. Manolo Valdés, cofundador del Equipo Crónica, relee a los grandes maestros de la pintura con un lenguaje propio. Primera estampa de una serie de diez presente en la colección.
Estampa de la serie de puntas secas que Manolo Valdés realizó para Art of this Century en 2002, en tirada de 75. La línea de la punta seca, con su rebaba aterciopelada, se combina con el papel chiné para dar profundidad a sus reinterpretaciones de la historia del arte.
Punta seca sobre papel chiné de la serie editada en París en 2002. Valdés toma iconos de la pintura y los reconstruye con trazo libre y una mirada pop: una pieza de gran nombre y formato manejable, fácil de integrar en series.
Tercera estampa de la serie Art of this Century. Como el resto del conjunto, mide 51 × 40,5 cm, lo que permite componer paredes de dos, tres o más piezas con coherencia y ritmo.
Punta seca de Manolo Valdés, uno de los artistas españoles vivos con mayor presencia en museos y colecciones internacionales. Parte de la serie de 2002 editada en París; ideal para pasillos, salas de reuniones y zonas de paso.
Estampa de la misma serie de puntas secas sobre papel chiné. El dibujo directo sobre el cobre conserva la frescura del gesto de Valdés y su diálogo constante con la tradición pictórica.
Sexta estampa de la serie Art of this Century. Una forma accesible de incorporar a un proyecto la obra gráfica original de un artista consagrado, con edición limitada y documentada.
Punta seca sobre papel chiné de 2002. En conjunto con las demás estampas de la serie permite crear una instalación gráfica unitaria, especialmente eficaz en hoteles y espacios corporativos.
Estampa de la serie editada por Art of this Century en París. Línea, papel y edición limitada: obra original de Manolo Valdés en un formato pensado para convivir con la arquitectura.
Penúltima estampa de la serie de diez presente en la colección. Junto a sus compañeras forma uno de los conjuntos gráficos más versátiles del catálogo para proyectos de interiorismo.
Aguafuerte de gran formato de Albert Ràfols-Casamada, pintor y poeta, una de las voces más líricas de la abstracción catalana. Luz y sombra se equilibran con una paleta contenida y serena: ideal para espacios de calma.
Vías de tren que se pierden en el horizonte: la iconografía del viaje, tan presente en las canciones de Dylan, en una estampa de edición limitada firmada. Una pieza de conversación para hoteles y espacios creativos.
Grabado original de la serie Twins de Jaume Plensa, editado por Lelong Editions (París) e impreso en el Taller 46 de Joan Barbarà en Barcelona. Prueba de taller de 100 × 70 cm.
Aguafuerte de 178 × 125 cm sobre papel coreano Hanji hecho a mano: una pieza excepcional por escala dentro de la obra gráfica de Plensa. Edición de 15, certificada por Polígrafa Obra Gráfica.
Fotograbado de la serie de figuras etéreas de Plensa sobre papel Hahnemühle, edición de 15 ejemplares. Presencia silenciosa y vertical, en sintonía con sus grandes cabezas escultóricas.
Compañera de Untitled-1: figura vertical, veladuras y trazos disueltos. Juntas, ambas estampas crean un espacio de recogimiento muy adecuado para recepciones y zonas nobles.
Técnica mixta sobre cartulina de Modest Cuixart, cofundador en 1948 del grupo Dau al Set junto a Tàpies, Tharrats y Brossa. Materia, gesto y color en la tradición del informalismo catalán, en un formato íntimo.
Dibujo a carbón de Josep Maria Subirachs, el escultor de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia. En el dibujo se reconoce su pensamiento de escultor: volumen, geometría y figura sintetizada.
Obra gráfica de Maria Assumpció Raventós, pintora y grabadora catalana vinculada a la abstracción y al informalismo. Una voz femenina de la generación de posguerra que merece estar en las paredes.
Acrílico sobre cartulina de Joan-Josep Tharrats, cofundador de Dau al Set e inventor de las «maculaturas», una técnica de impresión y estampación que genera texturas imprevisibles. Primera pieza de una serie de composiciones de 1990.
Composición de la serie de 1990 de Tharrats. Sus maculaturas evocan cosmos, mapas y materia en movimiento: abstracción catalana de raíz experimental, en formato de 54 × 37 cm.
Una de las composiciones de 1990 en las que Tharrats explora el azar controlado de la estampación. Funciona sola o en serie, y aporta color y textura a espacios contemporáneos.
Acrílico sobre cartulina de la serie de 1990. La obra de Tharrats, a medio camino entre pintura y grabado, es un testimonio directo de la vanguardia catalana que nació con Dau al Set.
Composición de Tharrats en la que la textura y el color se superponen por capas. Formato coherente con el resto de la serie, ideal para componer paredes de tres o más piezas.
Otra pieza de la serie de 1990: abstracción experimental, superficies vibrantes y la huella de un artista que hizo de la técnica un territorio de invención.
Acrílico sobre cartulina de Joan-Josep Tharrats. Una obra que habla de energía, materia y azar, y que se integra con naturalidad en interiores de líneas limpias.
Composición de la serie de 1990, del mismo formato que sus compañeras. Juntas forman una de las propuestas más completas de la colección para proyectos con identidad catalana.
Pieza de la serie de maculaturas de Tharrats. Color y textura en diálogo, con la libertad experimental que caracterizó al grupo Dau al Set.
Acrílico sobre cartulina de 1990. Una pintura que invita a mirar de cerca: superposiciones, transparencias y accidentes controlados.
Composición de Tharrats de la serie de 1990. Junto al resto del conjunto, permite crear una sala o un pasillo dedicado a la abstracción catalana.
La única pieza de Tharrats sobre madera de la colección, de 1980 y formato apaisado. El soporte rígido acentúa la presencia física de la pintura y su carácter de objeto.
Técnica mixta del pintor romano Matteo Bultrini, de gran formato vertical. Expresionismo abstracto contemporáneo con referencia al paisaje: una obra de presencia rotunda para espacios amplios.
Óleo de 1976 de Luis Fernández sobre el Edificio Capitol, icono de la Gran Vía madrileña. Realismo urbano de 130 × 100 cm: una pieza con relato de ciudad, especialmente indicada para Madrid.
Óleo de 1969 de Josep Hurtuna, pintor y grabador catalán de la generación de posguerra. Una abstracción de formato generoso que aporta solidez y color a despachos y salas de reunión.
Óleo cuadrado de un metro de lado del pintor de El Masnou Lluís Ribas. Escena figurativa y popular, con la calidez de la pintura narrativa: una obra cercana que conversa con quien la mira.
Segunda técnica mixta de Modest Cuixart en la colección, obra original y única. La figura emerge de la materia, en el lenguaje que el artista desarrolló tras su etapa informalista.
Miró en la Rambla, Tàpies en el Passeig de Picasso, Plensa en Zaragoza: dónde ver en la calle a los artistas de la colección.
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El arte define la personalidad de un hotel antes incluso que la recepción. Proponemos obras para lobby, zonas nobles, restaurante y habitaciones, con un relato coherente con el proyecto y plazos adaptados a cada temporada.

Bufetes, notarías, consultoras y family offices: obra gráfica y pintura de autores consagrados que transmiten solidez y criterio. Tàpies, Plensa, Valdés o la abstracción catalana para salas de juntas, recepciones y despachos de dirección.

Para estudios de interiorismo, home staging y viviendas de alto nivel: piezas originales que completan un proyecto sin obligar a comprar. Ideal para presentar una vivienda, una promoción o amueblar una segunda residencia.

Sedes corporativas y espacios de trabajo creativos: pop, figuración y arte contemporáneo que generan conversación, refuerzan la cultura de empresa y dan carácter a espacios abiertos.

Alquiler temporal para eventos, ferias, presentaciones, sesiones fotográficas y producciones audiovisuales, con transporte e instalación coordinados. Los rodajes y sesiones en los que aparezcan las obras están siempre sujetos a que el cliente obtenga los permisos de los titulares de derechos.
Obra original de autores reconocidos para dar carácter a un espacio desde el primer día.
Firmas de primer nivel internacional para espacios que quieren ser recordados.
Piezas únicas de los grandes nombres del siglo XX, con procedencia documentada.
En los niveles Esencial y Colección, las obras se renuevan periódicamente: tus clientes, empleados o huéspedes descubren piezas nuevas cada temporada, y el espacio se mantiene vivo.
Trabajamos con series del mismo formato —como las estampas de Manolo Valdés o las composiciones de Joan-Josep Tharrats—, de modo que cada cambio se hace sobre los mismos anclajes, sin nuevos agujeros ni molestias.
La frecuencia de rotación respeta la conservación de las obras: cuanto más valiosa y delicada es una pieza, menos se manipula. Por eso el nivel Maestros no rota.
¿Necesitas otra cosa? También alquilamos obras sueltas, por plazos más cortos o para eventos, y preparamos selecciones a medida.



También disponible para alquiler temporal, rodajes y proyectos especiales. Los rodajes están siempre sujetos a la obtención de los permisos de los titulares de derechos.
Es un servicio que permite disponer de obras de arte originales durante un periodo determinado —desde un evento puntual hasta más de un año— sin necesidad de comprarlas. Eleve Art selecciona las obras con criterio curatorial, coordina el transporte y la instalación y prepara una propuesta a medida para cada espacio.
Para hoteles y proyectos de hospitality, despachos profesionales y notarías, oficinas y coworkings, estudios de interiorismo y arquitectura, promotoras inmobiliarias (home staging), eventos, rodajes y proyectos culturales.
Trabajamos con alquileres de 1 a 3 meses, de 3 a 6 meses, de 6 a 12 meses y de más de un año, además de alquileres para eventos puntuales y rodajes (estos, siempre sujetos a la obtención de los permisos de los titulares de derechos). El plazo y las condiciones se concretan en la propuesta personalizada.
Sí. La colección reúne pinturas, dibujos, esculturas y cerámicas originales, y obra gráfica original de edición limitada (aguafuertes, litografías, serigrafías), con certificados, sellos de taller o referencias de catálogo razonado. No alquilamos reproducciones.
Porque los derechos de reproducción pertenecen a los artistas y a sus herederos, no al propietario de la obra. Solo publicamos fotografías de una obra cuando está permitido: si la obra es de dominio público, si contamos con licencia de la entidad de gestión de derechos (VEGAP) o con autorización expresa del artista o de sus herederos. En los demás casos, las fotografías se facilitan en un dossier privado a quienes tienen un proyecto concreto y, cuando existe, enlazamos a otro ejemplar publicado de forma autorizada por un museo o una casa de subastas.
Depende de la obra, del número de piezas, de la duración y de la logística del proyecto. Enviamos las condiciones en una propuesta personalizada; respondemos en menos de 24 horas.
Tenemos base en Barcelona y Madrid y trabajamos en toda España, con transporte e instalación profesionales coordinados por nuestro equipo.
El alquiler no incluye derechos de imagen sobre las obras: Eleve Art es propietaria de los originales, pero los derechos de reproducción pertenecen a los artistas y a sus herederos. Cualquier fotografía con fines comerciales, publicación en web o redes sociales, rodaje o uso publicitario requiere la autorización previa de los titulares de los derechos (en España, normalmente a través de VEGAP), que tramita el cliente. Te ayudamos a identificar a quién dirigirte.
En algunas obras existe opción de compra tras el periodo de alquiler. Indícanos tu interés en la solicitud y te informaremos de las piezas disponibles.

Protección de datos. Responsable: Enrique Aznar (Eleve Art). Finalidad: responder a tu solicitud y enviarte la información pedida. Legitimación: tu consentimiento y la aplicación de medidas precontractuales. Destinatarios: proveedores tecnológicos que prestan el servidor y el envío de correo, algunos en EE. UU. con las garantías del RGPD. Derechos: acceso, rectificación, supresión, oposición y demás, escribiendo a eleve.art@outlook.com. Más información en la política de privacidad.
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